¿De qué me sirvió?
Camina rápido, no hagas contacto visual; no sonrías, no muestres debilidad; vístete sin mostrar mucho, o a sus ojos, será tu culpa; no saludes a desconocidos, no muestres amabilidad.
Si viene detrás de ti, frénate y déjalo pasar, al subirte al taxi envía tu ubicación; ve preparada por cualquier emergencia.
Estas son cosas que pienso cada día antes de salir, me lo repito y lo cumplo todo a la perfección.
¿Y de qué me sirvió? Si aquí estoy, corriendo por mi vida, pero no lo suficientemente rápido.
Finalmente él me alcanza, siento un gran dolor en la cabeza y comienzo a marearme, y por último, oscuridad.
Ahora lo único que puedo pedir es que mi cuerpo sea encontrado por mi familia, y que mis últimos momentos en la Tierra, sean rápidos y sin dolor.
Comentarios
Publicar un comentario